EGIPTO

Sin duda uno de los mejores viajes que he hecho en mi vida. Un viaje que lo tuvo todo. Un viaje que culminó unos buenos años de estudio y ¿qué mejor manera de celebrarlo que visitando parte de los orígenes de la civilización?

 

Espíritu aventurero y pasión por el arte. Madrugones, sol, calor.

Gente, historias, cultura. Tumbas, comida, shisha. Crucero, cocodrilos, camellos.

Caos, locura, respeto y muchas, muchas risas y diversión.

 

Tantísima historia tiene que no sabría ni por dónde empezar. Sólo sé que repetiría, volvería para ver aquello que ví y lo que me dejé. Volvería a sentir su abrazo cálido, a sentirme diminuta en la majestuosidad de sus templos y a empaparme de nuevo y dejarme llevar por su maravilloso esplendor.